El
evento se celebró en la sala monasterio, situada en un lugar privilegiado de la
ciudad cuya arquitectura nos transporta en el tiempo.
El ambiente
era muy agradable, con un aire gótico y muy acogedor, iluminado con una luz
tenue y una bonita pasarela de alfombra roja.
En el
backstage, pude ver bien de cerca el magnifico trabajo de las diseñadoras, unos
acabados muy laboriosos que daban el toque único a sus prendas. Aquí os dejo
algunas fotografías de los detalles mas bonitos que vi.
Las
maquilladoras hicieron un gran trabajo, maquillaron según la temática de los
looks a las modelos. Los que más me gustaron fueron maquillajes muy sutiles y
naturales con tonos arena y nacarados.
También
me encantaron los moñitos tirantes de bailarina que les hicieron, eran muy
favorecedores.
Finalmente
desear muchísima suerte a las grandes diseñadoras emergentes
Alina Erimia, Cristina Vilà, Maria Jose Vilaire, Ayelén Villa y Mariella Castañeda.